domingo, 3 de febrero de 2013

Contemplar el mirar


¿Para qué sirvo? El error fue ponerme una utilidad. Un error anti-filosófico. Que se busca entre tanta imagen, entre tanto pertenecer. Un error de ahorcado que asfixia y palpita. El lenguaje se acaba y lo gasto a cuenta gotas, es inútil completamente, por ser la caja vacía solo resuena, pero no armoniza no es comprendido. El discípulo de Heráclíto, Cratilo, concluyó por creer que ni siquiera se debe hablar; y se limitaba a hacer señales con el dedo. Mi señal es mi rostro que apacible condena mi tormentoso silencio desparramado de pensamientos. Tarea ardua la de recuperar el hablar, está años luz antes de recuperar la risa sincera. Pero nunca se perderán mis ojos, distorsionados por el dolor, abatidos por el sufrimiento amoroso… pero siempre  mirando el observar de las situaciones. Siempre ahí resecos o húmedos poniéndolos delante de quien corresponda.

2 comentarios:

Landaina dijo...

Ay Pablito! Cómo hacer con él, para que sus lágrimas no sean suyas y sus palabras menos! A ver! Vemos!

ROSA ELIZABETH Cartasso dijo...

MUY BUENOS TODOS