jueves, 27 de marzo de 2008

La estructura inútil

“A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia”
(Arthur Schopenhauer 1788-1860. Filósofo alemán).

Filología. Hipérbole, hipérbaton. Cohesión y coherencia. Narrativa chorreada. Argumentación sofistica. Explicaciones. Estilo conversacional. Alocutor, alocutario. Dimensiones y fragmentos: Semánticos, sintácticos, morfológicos. El sentido inútil. Significado y significatividad. Pragmática, super estructura, macro estructura, micro estructura. Usos canónicos. Deixis. Entretejidas lingüísticas, espacio austero, áspero y artístico. Aristóteles. Wittgenstein. Jakobson. Cassirer. Frege. Ricoeur. Husserl. Merleau-Ponty. Heidegger. En toda fenomenología hay un habla, una conciencia, un sentido… un mundo. Desvelemos algún mundo a partir del lenguaje, misterio oscuro y de ritual genealógico.
La narrativa se me ha establecido como capricho teórico; narrativas que configuran y des-configuran identidades. Marañas e inventos de paladares y abecedarios. La filosofía como crítica del lenguaje. La persona como fenómeno lingüístico, el despliegue mundano de una cotidianidad indecente. Maldición ontogénica, letras, espacios, Saussure reemplazando a Edipo. Antístenes perturbando el sueño de Chomsky.
Perdones, disculpas y permisos, todas trampas conceptuales para emprender la construcción del palacio propio.

sábado, 22 de marzo de 2008

Perdurando

Mover constelaciones para divisar el horizonte, hacer espacio en el universo para pintar soledades costumbristas.
Escribir la tarea mágica de las letras. Componer sentidos, significaciones. Conversar con Catriela y detener el mundo. Despertarse durmiendo, cocinar coincidencias.
Quiero darle una chance al rumor ¿Pudiste rehacer tu vida? Risa, risa y más risa. Cuando algo es único, es único e irrepetible, pesimismo de los sentidos que verifica la estructura de un sentimiento. Vamos dando la nota a la confesión indecente, pudiendo comparar rutinas agrupamos monotonías. La apariencia logra su punto y el falso es triunfante queriendo ser lo que no es. Otro día más se va y buceo en la inconciencia de formol y aromas químicos, mantengo y reubico mi psiquis, veo sin mirar y palpo los mensajes, emisor de convivencias y artimañas. Dolor, ya amigo, en físico y espíritu remarcas mis días, mis horas. El humo dulce abandona vigilias, y el sueño perdido se venga en albas salvajes. Dale tiempo al reloj que va y viene perdido, desplómame en espinas y tortúra mis significantes.
Otro día más, para circular distante, para comerme la pluma y vomitar su tinta, para esfumarme en mensajes y llorar en seco.

lunes, 17 de marzo de 2008

Conspiraciones

Dale una vuelta de tuerca a la espera eterna, sumérgete en depresiones que relatan lo realista, comete una ostia con un trago de agua bendita y perdónate en adulterio.
En riego de sospechas, fértil crece la impaciencia, tomado de la mano un sueño encamina desdichas. El trauma del sexo impregnado en los poros, las formas asesinas de tu cuerpo carne. Mutaciones en pupilas. La bronca erótica.
Revolcado en las letras digiero el concepto, manchado de sangres, flujos y manifiestos. Caído en la cama deformo la mañana en una pose exótica con olor a noche violenta.
Ahora salta al vació y desata la tormenta, no conjugues los verbos ellos pregonan dominar el tiempo, imposible tarea que ya fue abandonada, superada y hasta modificada. Abrí las bocas desechas por el costumbrismo absurdo de un gran código moderno. Tomarse el espacio con calma y esquematizar en un imaginario. Licuar escritos, historias dimorfas.
Conspiración y declaración de guerra al sentido común; un adversario etimológico emprende su linaje.
Volviendo al principio autogestiono un trance, éxtasis divino que consume la hoja sobre esta cama asesina y mutante.

martes, 11 de marzo de 2008

Rastrillaje de epidermis

Tus pómulos rojo rubí tus labios mojados, tu piel mandril. Desechos. Carroñas de baba, tu piel en charcos. Desquicio. Luz tenue, la vela: tortura. Caminos de piernas, paredes de carne. Oído inquieto a la fantasía maestra. Movimiento del cielo, suspiros sagrados. Sudor en sales, olores blasfemos, toqueteo insano en cuerpos ajenos. Mañana a sangre fría, merienda en la tarde naranja fuego, truenos y lluvia en la noche hibrida, tu grito de pesadilla en la realidad infinita. Una compra falsa y el whisky maldito, la pastilla equivocada: psicosis in Vitro.
Subsuelo de ánimas, caras en criptas. Una muñeca, porcelana maldita. Coraje tus senos de leche suscitan, el labio mordido por el diente pesimista. Damos la vuelta a la cama en juego surrealista, dejando entrever una pista de líquidos que obnubilan la vista.
Etapa fálica y bendita, esperando el lobo, acecha a Caperucita. Desengaño a la vista, a la rima estúpida a veces Dioniso también la vomita.
Dejado de lado el cordel de vocales, el cordón umbilical del sueño versificado, vuelo y vuelvo el acecho sombrista, de tu mirada astuta, brillosa, extraña.
Conservando el tiempo limo mis asperezas, tertulia fúnebre que acompaña nuestro empañe. Pezuña morbosa que arrastra y forma túneles en el corazón perdido que pregunta donde queda su hogar mirando el sin sentido.
Fines y principios. Comienzos de terminaciones.
Arreglo del desarreglo.
Orden del desorden.
Escrito en el desorden.



Escrito publicado simultáneamente en:
http://noctarios.blogspot.com

domingo, 2 de marzo de 2008

Pido permiso

El exilio: el conocimiento de uno mismo.
El olvido de uno mismo.
La escritura te vuelve un hombre desgraciado porque te afirma en la condición de un dios mediocre y porque sabes que podrías haber dedicado el tiempo a una actividad menos arrogante. Dios mediocre. La literatura hace más tolerable el duro "inconveniente de haber nacido", como diría Cioran.
Publicar- más que escribir- es un acto impúdico. Prefiero leer, aunque continúo escribiendo a causa de una costumbre maníaca, y por que todavía espero encontrarme en el futuro con un par de sorpresas. Cuando fui más chico deseaba ser escritor. Ahora odio a ese joven que tomó decisiones en mi nombre.
Los escritores somos mentirosos de oficio. La mentira entendida como broma metafísica, como horizonte estètico, por supuesto.
Dioniso pide permiso para expresarse: Nunca es autobiografía. Pero escribir en primera persona es una buena manera de ocultarse, porque el ruido que haces a tu alrededor termina por formar una cortina de humo que te permite escapar por la puerta trasera. Un escritor que escribe sobre su vida íntima, sobre su biografía, es un maleducado (diría Pessoa). Uno debe utilizar su experiencia y sus confesiones (dice Pessoa), sólo como un modelo para crear personajes de interés universal. Soy un un escritor maleducado, en casi todos los sentidos ... pero la verdad es que los secretos más perturbadores no se pueden transmitir, y la literatura en incapaz de hacer nada al respecto.