jueves, 26 de septiembre de 2013

Criptomnesia

Cuando el extrañar vuelve, como el perfume de tu negro cabello aun mojado. Una mejilla que no soporta el peso de tales lágrimas, sondea al corazón vaciando de recuerdos a la memoria. Poder ver otra vez la parte de tus ojos que a otros ocultás, poder haber llegado a esa mirada fue el destino de éste vagante lunarmente nocturno. Recuerdo el desastre de tu perdida con una nostalgia de entrañas. Me renuevo y te renuevo, en la invención de lo que pudo ser: enredadera de suposiciones que destierra el raciocinio. Es verdad si nunca sentiste nada; es porque era demasiado ...



También podés leer éste escrito y otras cosas que siempre vienen al caso en Escritos del Desorden

domingo, 3 de febrero de 2013

Tropezar con la misma piedra

Parecería un relato de fantasía, si le cuento algo a la piedra a la que le hablo, fría, sólida y seca. Dura e imperturbablemente inanimada. Sin embargo su carencia de cualidades causan sus contrarios. Te calienta, te vacía, te humedece en llanto. Te ablanda, te perturba, te desanima. Por lo tanto encontrarse con ella no es solo un tropiezo. No hay aprendizajes a corto plazo, y la piedra ahí sigue, se desgasta un poquito cada siglo, y genera otra vez su contrario te come en semanas te desgasta sin piedad. Su generar nada, su insensibilidad extrema es cínica. Si pudiera manifestarse, de seguro se reiría de tu seriedad y de tus desgracias. Su peor faceta es cuando se hace invisible a tus ojos, cuando tu alma no la detecta… ahí el tropiezo se transforma en caída.
No quiero ser de las piedras, ni que ellas me rodeen a mi camufladas. Aunque en algún momento pudiese admirar su mineralidad; realmente ellas me dan mucha lastima.

Contemplar el mirar


¿Para qué sirvo? El error fue ponerme una utilidad. Un error anti-filosófico. Que se busca entre tanta imagen, entre tanto pertenecer. Un error de ahorcado que asfixia y palpita. El lenguaje se acaba y lo gasto a cuenta gotas, es inútil completamente, por ser la caja vacía solo resuena, pero no armoniza no es comprendido. El discípulo de Heráclíto, Cratilo, concluyó por creer que ni siquiera se debe hablar; y se limitaba a hacer señales con el dedo. Mi señal es mi rostro que apacible condena mi tormentoso silencio desparramado de pensamientos. Tarea ardua la de recuperar el hablar, está años luz antes de recuperar la risa sincera. Pero nunca se perderán mis ojos, distorsionados por el dolor, abatidos por el sufrimiento amoroso… pero siempre  mirando el observar de las situaciones. Siempre ahí resecos o húmedos poniéndolos delante de quien corresponda.

martes, 21 de agosto de 2012

Autoescape

Como arquitecto de la nada, descubro el símbolo perdido, el signo enterrado. El lenguaje de catacumbas. Un desperdicio toxico que mutila el campo intentando la siembra. Hay un mundo más allá del nuestro, un mundo lejano cercano e invisible. Ahí vive Dios, viven la muerte, los espíritus; es un mundo donde todo ha sucedido y todo se sabe. Ese mundo habla, tiene lenguaje propio. Yo solo repito lo que me dice

viernes, 17 de agosto de 2012

Periferia profunda


Salto de cuadro. En un pintura de mentiras.
La vuelta es mas larga que la ida. Maleducada
tu sonrisa que desvela tu ignorancia. No hay
dedicación en lo que se escribe, solo aflora el instinto.
Vos elegís los caminos y el burro te lleva al lomo.
El Lobo te mira asustado ya almorzó tu astucia,
Ahora devora la triste realidad de tus gestos.

viernes, 8 de junio de 2012

Inaudito


Voy a ver que siento después del agotado escape hacia una inocencia que no permite la realidad. La imagen de algo que creamos desaparece como tus verdaderas ganas de ayudarme. El dibujo material esta ausente en mi tinta y nadie recupera su orgullo aullando a la luna. Un mutismo rebalsado de pensamientos esculpen mis ojos, que ya cansados de nadar en arena no quieren mirarte. Estar cansado de dolor es un combate de tristezas, todo llega demasiado profundo, se hunde desde su superficie, explica las importancias. Abrir el paracaídas de mis sueños y aterrizar en una esperanza, condena mi alma a un nuevo y extraño designio. Tengo que seguir sosteniendo una sonrisa para no derrumbar una alegría. Tengo que crear rostros alegres para un dolor nocturno. Una explosión cerebral quizás para su morada de augurios no sea nada. Tres, cuatro, cinco días sin dormir, borraran mi sonrisa, extinguirán a mis palabras y agudizará mis pensamientos. Una razón invalida que busca muletas en tus explicaciones. Búsqueda del tesoro más preciado, el cual se hundió en el mar de tu impaciencia: Comprensión y paciencia. Ignorar la gravedad de un espacio corrompido por la secuela del odio. Voy a ver que pasa, mientras nada pasa, voy quedarme así por que lo necesito. Nadie compite con sus dolores, solo los comparte cuando han escalado hasta la cima de tu cordura. No espero nada, solo una comprensiva soledad que no entenderán tus ojos.

viernes, 4 de mayo de 2012

Prohibido escribir


Prohibido escribir mi dolor que aúlla como un Lobo herido.
Prohibido exhibir mi miseria para no ser mal juzgado. Prohibido ser “tal cual”.   
Prohibido reptar cuando no se puede estar de pie. Prohibido llorar cuando ya no queda nada.

Todavía no sabe que puede matar a alguien sin darse cuenta.
A veces pienso que es una cargada. O que realmente posee el mal inconsciente. Levantar vuelo con aterrizaje a la fuerza. Andar despierto hasta que se gasten los ojos. Sentir la soledad encarnada como siamesa. Escribir lo prohibido, y hacer equilibrio en un terremoto. Buscar un escondite que huela a salida. Pensarte en partículas y encontrarme en sin sentido. Pedir un perdón que no tiene ayuda. Estar mudo, por que se acabaron las palabras.